PRINCIPIOS DE CONDUCCIÓN PEDAGÓGICA

maestro-y-alumnos-en-salo-de-clases-619x348

 

José Dámaso Ramos Bosmediano[1]

La conducción pedagógica de un sistema educativo, nacional o regional, está integrado por postulados generales que orientan la marcha del proceso educativo y de todos sus componentes: los ejes y elementos curriculares, la metodología y sus principios específicos, los procesos evaluativos, entre otros.

 Escuela del trabajo

El principio pedagógico de escuela y trabajo es parte del principio de la unidad teórico-práctica, su plasmación concreta en el proceso pedagógico enseñanza-aprendizaje. Su origen, como parte de la teoría pedagógica, se encuentra en el desarrollo de la economía moderna capitalista, y luego es asumida por la pedagogía socialista. Resuelve la dicotomía entre la escuela y la vida de la sociedad, que para desarrollarse requiere producir bienes y servicios, de tal manera que la educación se convierte en un medio de preparación para la producción y reproducción de los medios de subsistencia. En el régimen capitalista ese papel de la educación se desarrolla hasta el límite de las necesidades de la explotación salarial en un momento dado de la producción capitalista y su apropiación privada. En los países más desarrollados la escuela del trabajo tiene un mayor progreso, pues las fuerzas productivas que han avanzado (tecnología, conocimientos, procedimientos, etc.) requieren de trabajadores más preparados. En cambio, en países menos desarrollados, como es el Perú, la escuela del trabajo casi no existe, o se da sólo en escasos centros de enseñanza, y la formación de trabajadores medios y profesionales no se integran al sistema productivo, a la par que su preparación es muy libresca, alejada de la práctica de la producción.

 Por otro lado, la escuela del trabajo es profundamente transformadora de la conciencia social del estudiante, pues en el proceso los alumnos van adquiriéndola conciencia de su papel en la producción social, de la solidaridad y e| valor de lo colectivo, lo que no ocurre en la enseñanza libresca, de esfuerzo exclusivamente Individual, sin capacidad de evaluar el estudio en la práctica de la producción, en la práctica social y en la práctica de la investigación científica.

 

 La Investigación científica y tecnológica

Tiene una doble importancia. Primero, la investigación científica y tecnológica como uno de los roles más importantes de la formación profesional superior y del fin de los estudios superiores universitarios: hacer avanzar el conocimiento humano, crear en el país un conocimiento científico y tecnológico que se convierta en fuerza productiva al servicio del desarrollo en todos los campos de la actividad económica! y de servicios, lo que lleva a la independencia intelectual de los países.

 

Una segunda importancia tiene que ver con la incorporación de la investigación científica y tecnológica en el proceso mismo de la enseñanza-aprendizaje, lo que la pedagogía cubana denomina didáctica investigativa: introducir en el aula, por ende, en los estudiantes, los métodos de investigación y los pasos sistemáticos para la apropiación, el descubrimiento y la aplicación-comprobación de los conocimientos, buscando la formación de mentalidades inquisitivas, imaginativas y creativas, siempre disparadas a la búsqueda de nuevos hechos y de nuevas verdades.

 La aplicación de este principio nos permitirá convertir a nuestra educación en un proceso verdaderamente científico.

 

 Diversificación curricular y profesiones necesarias para el desarrollo de Loreto

En otras palabras, el currículo pertinente que partiendo del currículo general recoge también las especificidades de cada realidad, en una correspondencia mutua, la complementariedad de las dos dimensiones curriculares.

Se viene manejando el concepto de “diversidad curricular” como un simple recojo e integración de los elementos de una región, provincia o localidad, los que, en última instancia, tienen poca significación frente a los elementos curriculares que dominan la estructura curricular nacional. Esta conceptuación es demasiado ingenua, por superficial. Consideramos que la diversificación curricular es mucho más que eso: es la discriminación de los aspectos formativos profesionales para que los conocimientos generales de una ciencia se subordinen a las necesidades del desarrollo de una región.

 En el caso de la región Amazónica, caso específico de Loreto, ¿qué tipo de profesionales necesitamos formar: profesores, ingenieros (civiles, arquitectos, pesqueros, forestales, agrarios y zootecnistas, geólogos, qué otros), médicos, enfermeros, biólogos, etc.? Esta formación profesional no se inicia, propiamente, en los estudios superiores, sino en el proceso de la educación básica, que debe ser, al mismo tiempo, de orientación vocacional, orientada al manejo de una información científica suficiente para que los estudiantes aprendan a distinguir bien los elementos de cada rama profesional y su relación con las necesidades de la región y del país.

Lo anterior no significa mutilar las profesiones especializadas, cuyo alcance nacional y universal debe garantizarse. Lo que se trata es de enriquecer la formación profesional con nuevas realidades donde hay que ejercerlas. Los principios científicos, que son universales, se aplican a determinadas realidades para hacerlas útiles en cada lugar. No estamos de acuerdo con los posmodernos que relativizan los conocimientos científicos hasta negar la posibilidad de la verdad científica.

 La escuela del trabajo requiere, desde la perspectiva de la diversificación curricular, un manejo adecuado de ésta.

 

Interdisciplinariedad integradora

Nadie discute hoy la necesidad de la formación profesional interdisciplinaria, lo que ya se ha venido produciendo en el campo de la investigación científica. Ninguna ciencia avanza sin el concurso de otras. Ninguna disciplina científica puede comprenderse adecuadamente aislándola de las demás. Desde la formación básica se debe orientar la formación interdisciplinaria de las mentes estudiantiles para comprender mejor la realidad y para descubrir mejor que la realidad es múltiple y una, es decir que el análisis nos permite ver mejor la unidad de los fenómenos.

 La interdisciplinariedad nos debe conducir a descubrir la mutua dependencia de los hechos y de los elementos de la realidad. En la formación del profesorado la interdisciplinariedad es mucho más necesaria, incluso para la formación de maestros que, al mismo tiempo que tienen un dominio de las matemáticas, pueden también impartir enseñanza en otras materias, incluidas las ciencias sociales, y viceversa.

 Tanto la física molecular como las ciencias sociales vienen desarrollando el principio de la interdisciplinariedad sin dejar de arribar a una visión totalizadora u “holística” de la realidad.

 Los principios de conducción pedagógica que acabamos de definir no son los únicos, pero son los más importantes para orientar la educación que proponemos, fijando el norte de ella, de la mano de los principios educativos.

 

Iquitos, marzo de 2010.

[1] Capítulo VI del Proyecto Educativo Regional (2010) del SUTEP LORETO. Págs. 41-44.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s